miércoles, 13 de noviembre de 2013

Cómo nos manipulan los medios: Chomsky y sus estrategias.

El lingüista Noam Chomsky elaboró la lista de las "10 Estrategias de Manipulación" a través de los medios. Realmente, no las escribió como tal, pero sí que habló de todas en algún momento, y estas se han recopilado. Vamos a verlas, un poco resumidas.

1.  La estrategia de la distracción. Consiste en desviar la atención del público de los problemas importantes, y de los cambios decididos por las élites políticas y económicas. ¿Cómo se hace esto? Pues inundándonos de continuas distracciones, informaciones insignificantes (como deportes, programas de cotilleo…). 
2.  Crear problemas y después ofrecer soluciones. Se crea un problema, una situación prevista para causar cierta reacción en el público, a fin de que este sea el que pida las medidas que se desea aceptar. Por ejemplo, crear una crisis económica para hacer aceptar como un mal necesario el retroceso de los derechos sociales y el desmantelamiento de los servicios públicos.
3.  La estrategia de la gradualidad. Eso es tan sencillo como hacer que una medida se acepte poco a poco. Es decir, primero privatizo ciertas zonas hospitalarias que antes eran públicas, después otras… Y así hasta implantar la medida completa. Esto es como cuando un familiar te ve después de mucho tiempo, y te dice “qué grande estás”, pero tú no lo notas, porque te has visto día a día. Pues así.
4.  La estrategia de diferir. Otra manera de hacer aceptar una decisión impopular es la de presentarla como “dolorosa y necesaria”, obteniendo la aceptación pública, en el momento para una aplicación futura. La ley LOMCE está prevista para aplicarse en el año 2017, y eso hace que se reduzca nuestra sensación de desagrado frente a ella; sin embargo, he de recordar que de Bolonia hubo muchas quejas; finalmente, se pensó que no iba a imponer, puesto que se planteó para un periodo de tiempo largo, y… Yo estoy estudiando con el plan Bolonia.
5.  Dirigirse al público como criaturas de poca edad. Utilizar argumentos, personajes y entonación particularmente infantiles, próximos a la debilidad, como si el espectador tuviese unos 12 años. Si uno se dirige a una persona como si ella tuviese 12 años, esa persona tendrá una respuesta acorde con lo que se espera. No estoy personalmente de acuerdo con esto, creo que si tienes capacidad crítica da igual como te traten, pero claro… ¿tienes capacidad crítica?
6.  Utilizar el aspecto emocional mucho más que la reflexión. Es una técnica clásica para causar un corto circuito en el análisis racional, y finalmente al sentido crítico de los individuos. Por otra parte, permite abrir la puerta de acceso al inconsciente para implantar ideas, deseos, temores, o incluir comportamientos…
7.  Mantener al público en la ignorancia y la mediocridad. “La calidad de la educación dada a las clases sociales inferiores debe ser la más pobre y mediocre posible, de forma que la distancia de la ignorancia que planea entre las clases inferiores y las clases sociales superiores sea y permanezca imposible de alcanzar para las clases inferiores.”
8.  Estimular al público a ser complaciente con la mediocridad. ¿Qué más me da no saber algo sobre literatura, ciencia, o demás… si nadie lo sabe? No hace falta ser el mejor en algo, me vale con moverme dentro de la media. Y así nos va. ¿Y si resulta que la calidad de la media es mediocre? ¿Qué pasaría si todo el mundo se conformase con ser uno más? La gente no debe aspirar a ser normal, debe querer ser mejor, ser más. Pero, evidentemente, eso no le conviene al que tiene el poder…
9.  Reforzar la autoculpabilidad. Si tú le haces creer a alguien que él, exclusivamente él, es el culpable de su propia desgracia, perderá toda la fuerza que hubiese tenido para luchar. En lugar de rebelarse contra el sistema económico, el individuo se culpa, lo que genera un estado depresivo, uno de cuyos efectos es la inhibición de su acción. Y, sin acción, no hay revolución. Por desgracia, a ninguno os sorprenderá leer que en España la gente se ha suicidado porque les habían desahuciado. Y yo me pregunto… ¿no es la persona que se ha suicidado, en realidad, una víctima? Le han hecho sentir culpable de la situación económica en la que se encontraba, han reforzado su autoculpabilidad, y se ha visto tan desamparada que no ha visto otra alternativa. ¿Es un suicida, o una víctima? Que cada uno piense lo que quiera.
10.Conocer a los individuos mejor de lo que ellos mismos se conocen.  Los avances acelerados de la ciencia han generado una creciente brecha entre los conocimientos del público y los poseídos y utilizados por las élites dominantes. El sistema ha disfrutado de un conocimiento avanzado del ser humano, tanto de forma física como psicologicamente, lo que conlleva que el sistema ha conseguido conocer mejor al individuo común de lo que él se conoce a sí mismo. ¿No les da esto un control mayor, y un gran poder? ¿Estamos, realmente, en las manos del sistema?

Sorprendente, ¿no? Seguro que cuando habéis leído esto, os habéis sentido identificados con, al menos, ocho de estas diez técnicas.


Es mucho más fácil sentarse a ver Mujeres, Hombres y viceversa que un debate sobre la actualidad política en nuestro país (y también es mucho más fácil encontrar en el teletexto programas de ese tipo), porque no nos exigen esfuerzo mental. Simplemente te sientas, y observas. No analizas el porqué de lo que sucede, porque realmente no hay un porqué. Sin embargo, cuando ves un debate político, tienes que estar constantemente pendiente de lo que están diciendo, qué hay detrás de lo que están diciendo, en qué ideas se están amparando… La complejidad mental es superior. Y, admitámoslo, nos cuesta mucho trabajo. Ahí reside el fallo. Si realmente comprendiésemos que nuestra vida no depende de lo que le pasa a un tronista, ni a un futbolista, sino de esos debates tanaburridos”, pondríamos mucho más esfuerzo. Aunque aquí también podríamos ver reflejada la medida número siete… No se nos educa para preocuparnos por la política (pese al gran esfuerzo que muchos profesores dedican a esto).

La medida que más me ha llamado la atención ha sido la número dos. ¿No nos están quitando, con la excusa de la crisis, todos nuestros derechos? Derechos que, además, reciben el nombre de privilegios por los medios de comunicación. ¿Es un privilegio el tener una jornada laboral justa?

Y es que, por mucho que me gustaría pensar lo contrario, los medios de comunicación tienen el poder de manipularnos y, según en qué manos estén… Lo ejercen. Desde Chomsky hasta la actualidad, las medidas de manipulación no han cambiado, y podemos verlas diariamente en la televisión, en todas las cadenas televisivas sin excepción.

¿No es esto triste? Profesionales cuyo trabajo consiste en informar están controlados a tal nivel que ni siquiera esto pueden hacer. O no quieren. No voy a hacer juicios de valor personales, me limitaré al nivel general.


Pero como realmente esto no tiene solución, puesto que los medios siempre van a intentar convenceros (no confío en un cambio radical de los medios hasta que los periodistas tengan total independencia económica), aunque para ello tengan que recurrir a técnicas de manipulación, el cambio debe residir en vuestra persona.
Sed críticos. Leed. No os conforméis con la primera versión que os den del asunto. La realidad es mucho más compleja de lo que a simple vista se puede apreciar.


Y no uséis como excusa el manido “yo de política no entiendo”. Nadie entiende el primer día. 

No hay comentarios:

Publicar un comentario